Futuros posibles y el futuro que deseas

¿Qué sabemos del futuro? “Es muy difícil hacer predicciones sobre todo
cuando se trata de futuro”. Esta es una frase de Niels Bohr, físico danés que
acuño hace más de un siglo. En los tiempos que vivimos la transformación es
el cambio constante, y todo sucede con gran rapidez. El futuro parece
venírsenos encima a toda velocidad. Sin embargo tenemos la creencia que
existe un futuro mejor, nunca perdemos las esperanzas. Anticiparnos al
futuro es casi imposible, y hasta parece una tarea que requiere un poco de
magia.
Como dijo Peter Drucker “la mejor manera de predecir el futuro es crearlo”.
Aquí no estoy hablando de un futuro utópico y libre de quiebres, sino más
bien de una visión optimista donde cada uno puede “diseñar” el futuro que
desea tener. Las grandes corporaciones constantemente plantean su visión
del futuro justamente para anticipar los años que se vienen y como los
afrontaran. Nosotros como individuos no podemos predecir el futuro, pero
tenemos la posibilidad de diseñarlo.
En el diseño de nuestro futuro hay una clave importante y son los valores.
Los valores y el futuro van de la mano, como individuos y como humanidad.
Estamos inmersos en un mundo muy complejo, por eso las decisiones que
tomamos todos los días afectan directamente nuestra calidad de vida y
nuestro futuro.
Por dónde empezar:
¿Te preguntaste qué tipo de futuro quieres construir?
Declara tu visión personal:
La visión personal es una construcción lingüística en la que definimos el
futuro deseado. Es una herramienta que nos permite realizar un diseño de
futuro en la cual anunciaremos en tiempo presente los acontecimientos que
esperamos sucedan en un futuro. Esta visión personal debe tener coherencia
entre nuestra conducta y nuestros valores esenciales. Los valores son
cualidades “irreales” ya que no poseen una corporalidad, sino que
pertenecen a la esfera del ser. Son principios, virtudes o cualidades que nos
caracterizan como personas y que son de gran importancia en un grupo bajo
el paraguas de un contrato social.

Los valores nos motivan a la acción y forman parte de nuestro sistema de
creencias. También determinan conductas y expresan nuestros intereses y
sentimientos. Aquellos valores con los cuales te identificas expresan la forma
en que deseas vivir y compartir tu experiencia de vida con los demás.
Forman la base para alcanzar el bienestar ya que se relacionan directamente
con nuestro comportamiento.
Podríamos decir que los más importantes son los “valores humanos” entre
los que se destacan: la bondad, el respeto, el amor, la empatía (tan de moda
en la actualidad), la solidaridad, la justicia, la libertad, el compromiso.
Nuestro comportamiento es la suma de acciones que realizamos a diario y
que nos empujan hacia los resultados que queremos ver, por lo que tus
valores se convierten en una guía para tomar decisiones y alcanzar tus
metas.
Actuar de acuerdo a nuestros valores nos hace protagonistas de nuestras
vidas ya que nos hacemos responsables de nuestros actos.
Cuando miramos hacia el futuro anhelamos ciertos resultados para nuestra
vida. Como seres humanos estamos todo el tiempo proyectando y
planificando un conjunto de acciones que nos permitan conseguir nuestras
metas. En este proceso de la búsqueda de resultados visualizamos nuestro
futuro.

¿Cómo te relacionas con tu futuro?
En Coaching distinguimos al menos tres formas o conversaciones de
relacionarnos con el futuro. Aquí te las muestro:
1. Futuro derivado: “hago lo que se puedo”: Soy realista.
2. Futuro circunstancial: “hago lo que puedo según las circunstancias”:
Me adapto.
3. Futuro diseñado: “Hago lo que quiero”: Genero posibilidades.
Como veras son conversaciones que tenemos sobre el futuro, que nos abren
o cierran posibilidades.

Los griegos tenían 3 dioses que gestionaban el tiempo. Estas tres deidades
representan tres oportunidades distintas. Aion era el tiempo eterno de los
dioses, un tiempo circular, donde no hay reloj, un tiempo infinito, Aion es el
tiempo de los realistas, no persigue una acción, hago una y otra vez solo lo
que puedo. Con el tiempo de Aion podemos alucinar y repetir
constantemente nuestras acciones.
Cronos por su parte es el gran destructor de tiempo, un dios del tiempo
lineal, se moviliza del pasado al futuro cargando su gran reloj devorando todo
a su paso, tal como lo hacen aquellos que se adaptan a las circunstancias sin
detenerse.
En tanto Kairos es el dios atento al tiempo de la acción oportuna, el
momento justo, un tiempo de inspiración, donde encontramos ese instante
preciso y generamos nuevas posibilidades de variantes en la acción.
Eurípides decía de Kairos que es «el mejor guía en cualquier actividad
humana». Es el momento adecuado que puede cambiar el futuro.

Entonces: ¿Cómo diseñas tu futuro?
Declarando tu visión o meta, diseñando conversaciones y definiendo con
quien tenerlas, también planificando y tomando acción. Sin acción nos
quedamos en el deseo, en los sueños, y la idea es que estos se hagan
realidad. Siempre recordando que esa visión tiene coherencia entre tu
conducta y tus valores esenciales.
Pero para mirar al futuro tenemos que entender cuáles son los valores que
están impulsando tu comportamiento y cómo interactúan entre sí. Cuando
“diseñas” tu futuro lo visualizas como una gran posibilidad. Una crisis vital o
“quiebre” como decimos en coaching se puede convertir en una gran
oportunidad de tener un mejor futuro.

La propuesta es:
Planificar desde lo que tú deseas que pase.
No limitarte. Eres mucho más que tus recursos actuales.

Actúa como protagonista. No eres victima de las circunstancias.
Conéctate con lo posible.
No puedes controlar ni predecir tu futuro, pero puedes diseñarlo.

Recuerda siempre tener una actitud optimista, y mirar tu futuro con
ambición. Esta transformación puede traer un salto cualitativo en tu vida. Por
eso el gran reto es convertir tu visión en una realidad y cuando el proceso
este en marcha es imparable y tendrás efectos muy profundos si también son
muy profundos los valores que te mueven.
Albert Einstein decía: “Tendremos el futuro que nos hayamos merecido”. Mi
opinión de esto, es que es una creencia limitante. Como seres humanos
merecemos el mejor futuro posible. Así que hare mi propia frase: “
Tendremos el futuro que hayamos diseñado”.

Romina Torrá
Téc. Sup. en Orientación del Desarrollo Personal – Counseler. 
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Coach Ontológico Profesional en formación