La vida está en internet, lo sabemos. Estamos transitando lo que se denomina la cuarta revolución, sólo que en este caso es digital.

La tecnología se ha apoderado de todo lo que nos rodea. Desde la intimidad de los afectos hasta las apariencias del ego, todo lo buscamos, miramos o difundimos en la red.

 La gran mayoría del  mundo moderno pasa enorme cantidad de su irremplazable tiempo vital mirando selfies, el desayuno de sus amigos virtuales, un video viral , lo que hizo un famoso en Instagram, revisando sus notificaciones a ver cuántos “me gusta” alcanzó la última foto publicada  o simplemente buscando ofertas, precios y objetos de moda.

Hoy, luego de un contexto global en el que la tecnología en muchos casos llegó como un salvavidas en el medio del océano a “salvar” puestos de trabajo, negocios y pymes, sería casi imposible pensar un mundo sin ella.

Para comprender mejor el enfoque que vamos a adoptar y adentrarnos así a las nuevas ideas y propuestas, vamos a comenzar con cifras, que sin dudas ilustran mejor la situación actual del uso de internet.

We Are Social, la agencia creativa especializada en Social  Hootsuite, presentó el Digital Report 2021,  EL INFORME SOBRE LAS TENDENCIAS DIGITALES, REDES SOCIALES Y MOBILE.

En el informe se detalla el uso de internet a través de diferentes dispositivos y los resultados dan mucho que hablar: a nivel global 1,3 millones de nuevos usuarios se unieron a las redes sociales cada día durante 2020: 15 nuevos usuarios cada segundo.

La agencia analizó el comportamiento y el crecimiento digital en Argentina, bajo la premisa de que fue uno de los países más estrictos en sus medidas de confinamiento, y más afectados económicamente durante el 2020, el porcentaje de internautas subió un 3.5%, sumando 1.2 millones de nuevos usuarios.

En el caso de las redes sociales, su uso creció en un 5,9%, lo que representa 2 millones de nuevos usuarios.

En cuanto a las horas de uso de internet, al día, los argentinos invierten en promedio 9 horas y 39 minutos para navegar desde cualquier dispositivo (smartphone, tablet, laptop, cónsola de video juego, TV, entre otros). (1) Fuente We Are Social

Vemos entonces, la interdependencia entre personas e internet es prácticamente ineludible.

Hacemos, buscamos, leemos, pagamos servicios, compramos cosas, escuchamos música, trabajamos, estudiamos, hacemos inversiones y todo a través de una pantalla.

Es tan sencillo, práctico y rápido tener todo eso que no tenerlo sería como involucionar, sentir abandono, como si la ausencia de la tecnología nos dejara un lugar vacío en nuestras vidas.

Ahora bien, si es útil, facilita la vida actual, fomenta las ventas de las empresas ¿cuál es el problema? ¿Acaso eso no es bueno?.

Decir que No; así a secas tildaría de “locura” esta dedicación en plantear un enfoque diferente de marketing y comercialización para las empresas; así que en mi entusiasmo por ofrecer un nuevo y viable punto de vista digo que:

El rol de la tecnología en la realidad actual no es el problema; el problema está en el lugar en que queda el rol de la humanidad.

Es el uso incorrecto de la tecnología lo que está hechando a perder la mente de la gente, dañando su productividad y destruyendo el propio tejido de la sociedad.

“De tanto discutir sobre cuándo la tecnología iba a sobrepasar nuestras capacidades, perdimos de vista que las máquinas se estaban enfocando en conocer nuestras debilidades”.

Es la base que sustenta un concepto que está resonando en Silicon Valley y que se conoce como human downgrading, «degradación humana».

Ustedes se preguntarán si estoy en contra de la tecnología. La respuesta es No; de hecho la uso, con mis clientes trabajo con y en ella pero sí me preocupa en mi, en las generaciones que vienen, en mis clientes, el hoy y el mañana.

Si pienso en las personas, “el hoy”  me preocupa al ver qué estamos haciendo, cómo invertimos tantas horas al día mirando una pantalla, dónde queda nuestra capacidad de análisis, resolución de problemas, interacción con otros, vocación, aspiraciones y sueños entre tantas otras cosas.

En cuanto a las empresas, “el hoy” me preocupa al pensar en que basan casi el 80% de sus operaciones en la tecnología ( esto incluye software, áreas administrativas, área manufacturera, planificación de marketing, comunicación, entre otras).

Y tanto en las personas como en las empresas, “el mañana” me preocupa si pienso ¿Qué pasaría si de repente desaparecieran las redes sociales? ¿En qué humanos nos habremos convertido?; las empresas que centran todos sus esfuerzos en marketing digital ¿cómo venderían si no existiera un sitio web, ni redes sociales para atraer clientes?.

Quiero por ello invitarlos a ver el desarrollo del Plan 4MH.  Mejor Marketing para un Mundo Más Humano que lejos de ser una lectura inspiracional y utópica de lo que “podría ser” es una guía de acción sustentada desde la experiencia, el análisis, el estudio y el sentido común sobre cómo podemos mejorar las empresas, los recursos y el entorno y podemos hacerlo juntos.!

Robin Sharma escribió “puedes encajar, o puedes cambiar al mundo. No puedes hacer las dos cosas”.

No sabemos si podemos cambiar al mundo, pero me basta con cambiar la dirección de la mirada. En un contexto donde el concepto de Marketing Digital ha captado toda la atención estoy aquí para contarles lo que omiten las estrategias digitales y que sin dudas despertarán su atención y transitaremos un proceso de transformación gratificante para todos!.